La lectura de las Elecciones Municipales 2008 en Hualqui es clara. Y en el caso de alcaldes, no resiste mayor interpretación. Parafraseando al gran maestro Gabriel García Marquéz, fue “la crónica de una muerte anunciada”.
La comunidad hualquina simplemente “le pasó la cuenta” a ex edil Renato Galán producto de lo que muchos llaman el desgaste propio de 16 años al frente del Municipio y la poca capacidad de reinventarse para aportar ideas nuevas. Hualqui optó por el cambio y, siendo realista, era un sentimiento que flotaba en el ambiente antes de los comicios.
Lo que sí sorprende es el margen de distancia entre el ex alcalde (20%) y el ahora nuevo mandamás hualquino, Ricardo Fuentes, con un 48% (5.020 votos) cifra insólita en los procesos eleccionarios anteriores de nuestra comuna.
Me atrevo a decir que Ricardo Fuentes acogió el sentir del hualquino desde el polvo mismo de sus calles de población e hizo suyo muchos de los problemas que nos aquejan como comuna. La interacción directa y no discursiva con el pueblo generó una cercanía evidente con los sectores más populares de Hualqui; con el sector deportivo, que aunque algunos se resistan a creerlo, definen las elecciones en nuestra comuna; con el campesinado y, en definitiva, con casi todos los estamentos del pueblo. Para ser más concretos, Fuentes supo interpretar verdaderamente al hualquino y sus necesidades más urgentes. Su elección obedece al premio que la comunidad brinda a aquel que deja los zapatos en la calle durante 4 años con un puerta a puerta directo y no aquellos que aparecen cuatro meses antes de las Elecciones ofreciendo el oro y el moro.
Por otro lado, se puede decir que esta elección marcó también el fin de un ciclo en el escenario político de otros postulantes como Jorge Mardones y Hugo Matamala, quienes sólo pudieron obtener un 6% de adhesión. La derecha sólo pudo optar al 7% con Valeria Figueroa, mientras que las demás candidaturas independientes tampoco pudieron encantar a la gente.
En el caso de los concejales, las interpretaciones son varias y jugosas. Lo primero que destaca es el cambio del 50% de los integrantes con la llegada de Liliana Díaz, Hugo Sanhueza y Alejandro Astete. Esto garantiza un remezón en el Concejo municipal, que ahora podría tener un carácter más activo y pluralista.
La victoria de Jaime Sepúlveda (PDC) con un 9,27% de la votación lo perfila nuevamente como el político de mayor proyección, pese a bajar un 30% con respecto al 2004, pensando en el proceso eleccionario del 2012. Sin embargo, acá surge otro nombre con alta adhesión: Jorge Contanzo (PRSD), quien obtuvo el 8% de los votos, siendo el único candidato que pudo prácticamente mantener su votación con respecto a los comicios anteriores. Esto habla de un buen trabajo como concejal y de un apego bastante cercano a la gente.
Otro caso interesante es el del socialista Hugo Sanhueza, quien obtuvo el 7,8 % en su primer proceso electoral, dato no menor si se considera el factor de dispersión de votos. Sergio Fuentes, el concejal con mayor número de postulaciones a reelección de Hualqui, logró mantener su puesto con un 7,4%, mientras que las otros dos nombres nuevos que tomarán parte del Concejo, Alejandro Astete (PPD) y Liliana Díaz (UDI), fueron beneficiados por el sistema de elección, a través de la famosa “cifra repartidora” y pese a que otros 3 candidatos tenían una mayor votación, lo cual evidencia lo injusto que puede ser el sistema en algunos casos.
En otro casos, los votantes hualquinos castigaron la inconsecuencia de algunos candidatos que se trasladaron de un sector a otro y el oportunismo electoral del otros que se postulaban sin siquiera residir en la comuna.
En el plano general, hay que destacar que ningún concejal obtuvo una mayoría significativa, producto de la dispersión de votos dada la cantidad de postulantes y la Concertación aparece en Hualqui con una notable presencia al tener las nueve primeras mayorías en concejales equivalente a más del 60% de la votación.
Con este crisol de números y resultados queda claro que las estrategias de algunos partidos simplemente fallaron, como el caso del PS, que aspiraba a dos concejales, y RN, que perdió a su rostro emblemático en Pedro Bustos. Otras coaliciones mejoraron notablemente su votación como es el caso del PPD y del PRSD, que estuvo a punto de conseguir dos concejales.
El análisis no resiste duda. El hualquino común está mejor informado y sabe perfectamente por quién votar. Ya no es el espectador pasivo y conformista, sino que busca hechos concretos, premia el altruismo y rechaza la arrogancia. Estamos ante una nueva generación que al parecer dejó atrás el ritmo de la tierra. ¡En horabuena!
La comunidad hualquina simplemente “le pasó la cuenta” a ex edil Renato Galán producto de lo que muchos llaman el desgaste propio de 16 años al frente del Municipio y la poca capacidad de reinventarse para aportar ideas nuevas. Hualqui optó por el cambio y, siendo realista, era un sentimiento que flotaba en el ambiente antes de los comicios.
Lo que sí sorprende es el margen de distancia entre el ex alcalde (20%) y el ahora nuevo mandamás hualquino, Ricardo Fuentes, con un 48% (5.020 votos) cifra insólita en los procesos eleccionarios anteriores de nuestra comuna.
Me atrevo a decir que Ricardo Fuentes acogió el sentir del hualquino desde el polvo mismo de sus calles de población e hizo suyo muchos de los problemas que nos aquejan como comuna. La interacción directa y no discursiva con el pueblo generó una cercanía evidente con los sectores más populares de Hualqui; con el sector deportivo, que aunque algunos se resistan a creerlo, definen las elecciones en nuestra comuna; con el campesinado y, en definitiva, con casi todos los estamentos del pueblo. Para ser más concretos, Fuentes supo interpretar verdaderamente al hualquino y sus necesidades más urgentes. Su elección obedece al premio que la comunidad brinda a aquel que deja los zapatos en la calle durante 4 años con un puerta a puerta directo y no aquellos que aparecen cuatro meses antes de las Elecciones ofreciendo el oro y el moro.
Por otro lado, se puede decir que esta elección marcó también el fin de un ciclo en el escenario político de otros postulantes como Jorge Mardones y Hugo Matamala, quienes sólo pudieron obtener un 6% de adhesión. La derecha sólo pudo optar al 7% con Valeria Figueroa, mientras que las demás candidaturas independientes tampoco pudieron encantar a la gente.
En el caso de los concejales, las interpretaciones son varias y jugosas. Lo primero que destaca es el cambio del 50% de los integrantes con la llegada de Liliana Díaz, Hugo Sanhueza y Alejandro Astete. Esto garantiza un remezón en el Concejo municipal, que ahora podría tener un carácter más activo y pluralista.
La victoria de Jaime Sepúlveda (PDC) con un 9,27% de la votación lo perfila nuevamente como el político de mayor proyección, pese a bajar un 30% con respecto al 2004, pensando en el proceso eleccionario del 2012. Sin embargo, acá surge otro nombre con alta adhesión: Jorge Contanzo (PRSD), quien obtuvo el 8% de los votos, siendo el único candidato que pudo prácticamente mantener su votación con respecto a los comicios anteriores. Esto habla de un buen trabajo como concejal y de un apego bastante cercano a la gente.
Otro caso interesante es el del socialista Hugo Sanhueza, quien obtuvo el 7,8 % en su primer proceso electoral, dato no menor si se considera el factor de dispersión de votos. Sergio Fuentes, el concejal con mayor número de postulaciones a reelección de Hualqui, logró mantener su puesto con un 7,4%, mientras que las otros dos nombres nuevos que tomarán parte del Concejo, Alejandro Astete (PPD) y Liliana Díaz (UDI), fueron beneficiados por el sistema de elección, a través de la famosa “cifra repartidora” y pese a que otros 3 candidatos tenían una mayor votación, lo cual evidencia lo injusto que puede ser el sistema en algunos casos.
En otro casos, los votantes hualquinos castigaron la inconsecuencia de algunos candidatos que se trasladaron de un sector a otro y el oportunismo electoral del otros que se postulaban sin siquiera residir en la comuna.
En el plano general, hay que destacar que ningún concejal obtuvo una mayoría significativa, producto de la dispersión de votos dada la cantidad de postulantes y la Concertación aparece en Hualqui con una notable presencia al tener las nueve primeras mayorías en concejales equivalente a más del 60% de la votación.
Con este crisol de números y resultados queda claro que las estrategias de algunos partidos simplemente fallaron, como el caso del PS, que aspiraba a dos concejales, y RN, que perdió a su rostro emblemático en Pedro Bustos. Otras coaliciones mejoraron notablemente su votación como es el caso del PPD y del PRSD, que estuvo a punto de conseguir dos concejales.
El análisis no resiste duda. El hualquino común está mejor informado y sabe perfectamente por quién votar. Ya no es el espectador pasivo y conformista, sino que busca hechos concretos, premia el altruismo y rechaza la arrogancia. Estamos ante una nueva generación que al parecer dejó atrás el ritmo de la tierra. ¡En horabuena!

1 comentarios:
Muy buen artículo para describir la "clase politica" de Hualqui, me toco conocer y trabajar un año como profesional en el municipio y en la comuna y me toco conocer y sentir justamente eso el agotamiento de las ideas, en donde las nuevas eran aportilladas o no escuchadas, un municipio sin sangre nueva sino mas bien "achanchada" en la historia y en lo que se hizo.
Que bueno el cambio espero que la gente lo sienta y sea un municipio mas abierto y con nuevas ideas y espiritu para mejorar lo que puede ser Hualqui.
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